Las tres fases y el tercer entorno.
Desde hace varios años, venimos palpando la revolución tecnológica a nuestro alrededor y para con nosotros. Esta queda patente en los aspectos sociales de cada día, haciéndose indispensable para nosotros. Es por tanto, por lo que podemos añadir que, a través de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, se pueden explicar los avances sociales, puesto que, denotan ser un reflejo de los mismos. No podemos decir si fue antes el huevo o la gallina, pero lo que está claro es que en los momentos clave de la evolución del conocimiento, e incluso de la historia en general, nos topamos con lo tecnológico.
Dos teóricos que se sientan a observar y analizar cómo van de la mano –para bien o para mal-, esta relación y evolución del conocimiento y las tecnologías son Raffaele Simone y Javier Echeverría. Cada uno con un toque muy personal y diferentes denominaciones, nos van desvelando este entresijo actual.
Raffaele Simone o el pesimismo tecno-cultural: ¿estamos ante un nuevo "homo digitalizadens"?
De la mano de I. Ramonet y G. Sartori, va R. Simone en un análisis de la evolución del conocimiento en la sociedad donde la época que estamos viviendo, realmente no sale muy bien parada.
Para demostrar su hipótesis, plantea tres fases que comienzan con la creación de la escritura. Gracias a este acontecimiento, se produjo en su día el fijamiento de la información en provecho de la liberación de la mente.
Más tarde, nos encontraríamos en la segunda fase con el aprovechamiento de la imprenta. Esto es, la multiplicación del saber y una mayor participación popular en el mismo.
Después de estas dos fases , para Simone nos encontraríamos con el retroceso evolutivo del homo convertido a un nuevo y moderno "tecnohomo", un homo carente de capacidad de adaptación al entorno que está viviendo. Hablamos de la degradación del saber.
Esta, queda ligada al boom de los TICS que estamos viviendo en la actualidad y del que somos partícipes. En realidad, en el texto parece que Simone se centra más en la cultura audiovisual, pero en cuanto a los TICS en general, su opinión al respecto viene a ser idéntica.
Como vemos, este lingüista amante del texto tradicional, se muestra crítico con estas tecnologías, ya que nos lo dan todo demasiado “mascado”: en las dos primeras fases se lee y se escribe, en esta última, queda añadida una acción más, la de ver, menospreciando la inteligencia simultánea relacionada con esta acción.
Javier Echevarría: el Castells asturiano.
En contraposición al pesimismo de Simone, J. Echevarría, atisba cierto optimismo en cuanto a la influencia de las TICS se refiere.
Defiende que estas favorecen la evolución de las lenguas. Este desarrollo queda patente en el momento que estamos viviendo, es decir, el tercer entorno – el telemático-. Este novedoso entorno, se superpone a los dos anteriores – íntimamente relacionados con lo hablado y lo escrito-, aunque no los hace desaparecer.
La cultura ya no es solo lo que leemos o hablamos, sino que se hace innegable la necesidad de hablar de una cibercultura, así como de las dispares “ciber-asimilaciones”, puesto que, hoy en día, se tiende a adaptar, a buscar un nexo entre lo creado y el mundo científico-digital. Y, para ello, Echevarría acude a la evolución tecnológica, al sufijo “e-“.
Esto se refleja en que, aunque hoy en día el estrés y las prisas nos corroan, somos seres aristotélicamente sociales, necesitamos estar comunicados y comunicar. Esto ligado al mundo tecnológico en el que nos movemos, hace necesario plantear el uso de un e-lenguaje, de una “e-vida”.
Hay que tener en cuenta que su artículo queda fechado en el año 2001, por lo que este impacto tecnológico y el tercer entorno, a día de hoy, quedan mucho más patentes a nuestros ojos.
Es por tanto que en todos los cambios y momentos clave, se produce una conversión de elementos. Y estos momentos clave, para bien o para mal, van al compás de la tecnología. Los TICS nos han acercado más a lo público.
Con todos los respetos profesionales hacia ambos estudiosos, y desde varios escalones por debajo en cuanto a conocimiento se refiere, me resulta que ninguno tiene razón y los dos la tienen. Son dos puntos de vista un tanto extremistas y herméticos, si bien, ambos se pueden justificar con buenos ejemplos y argumentaciones. Los TICS, sin duda alguna, nos han ayudado a la autorrealización convirtiéndose en un paso importante en beneficio del ser humano. Esto, claro está, siempre depende del uso que se les dé y del tipo de receptividad e intereses que tengamos con y más allá de los mismos.
A pesar de todo, se hace inevitable el asentir con la cabeza más ante las ideas de Echevarría que ante las de Sartori, ya que, siempre hay por defecto, un límite donde queda la elección e intereses personales. Las personas, como seres “oficialmente” inteligentes, estamos lo suficientemente capacitados para elegir el uso que les demos a los TICS y, en general, a todos los recursos que se nos ofrecen. Nos podemos beneficiar a través de estos, aunque, si bien es cierto, en muchas ocasiones vemos como tanto la proyección de los TICS como sus usos y aprehensiones, quedan desvirtuados.
Por tanto, - y sin salirnos de la tónica del respeto personal y profesional-, si toda la información de los TICS, sea del tipo que sea, no puede ser transformada en conocimiento útil y aprehendida; si lo que en publicamos en estos blogs, no es conocimiento, ¡que venga Simone y lo vea!
Webgrafía usada:
http://www.scribd.com/doc/7574109/El-Linguista-Raffaele-Simone-Cree-Que-La-Red-Es
http://www.congresosdelalengua.es/valladolid/ponencias/nuevas_fronteras_del_espanol/2_el_espanol_de_la_ciencia/echeverria_j.htm
Más artículos de interés:
http://www.ilhn.com/datos/practicos/datosgaby/archives/002361.php
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6128000/6128546.stm
http://revista.consumer.es/web/es/20000101/entrevista/
http://www.ilhn.com/datos/teoricos/archives/000186.php
Dos teóricos que se sientan a observar y analizar cómo van de la mano –para bien o para mal-, esta relación y evolución del conocimiento y las tecnologías son Raffaele Simone y Javier Echeverría. Cada uno con un toque muy personal y diferentes denominaciones, nos van desvelando este entresijo actual.
Raffaele Simone o el pesimismo tecno-cultural: ¿estamos ante un nuevo "homo digitalizadens"?
De la mano de I. Ramonet y G. Sartori, va R. Simone en un análisis de la evolución del conocimiento en la sociedad donde la época que estamos viviendo, realmente no sale muy bien parada.
Para demostrar su hipótesis, plantea tres fases que comienzan con la creación de la escritura. Gracias a este acontecimiento, se produjo en su día el fijamiento de la información en provecho de la liberación de la mente.
Más tarde, nos encontraríamos en la segunda fase con el aprovechamiento de la imprenta. Esto es, la multiplicación del saber y una mayor participación popular en el mismo.
Después de estas dos fases , para Simone nos encontraríamos con el retroceso evolutivo del homo convertido a un nuevo y moderno "tecnohomo", un homo carente de capacidad de adaptación al entorno que está viviendo. Hablamos de la degradación del saber.
Esta, queda ligada al boom de los TICS que estamos viviendo en la actualidad y del que somos partícipes. En realidad, en el texto parece que Simone se centra más en la cultura audiovisual, pero en cuanto a los TICS en general, su opinión al respecto viene a ser idéntica.
Como vemos, este lingüista amante del texto tradicional, se muestra crítico con estas tecnologías, ya que nos lo dan todo demasiado “mascado”: en las dos primeras fases se lee y se escribe, en esta última, queda añadida una acción más, la de ver, menospreciando la inteligencia simultánea relacionada con esta acción.
Javier Echevarría: el Castells asturiano.
En contraposición al pesimismo de Simone, J. Echevarría, atisba cierto optimismo en cuanto a la influencia de las TICS se refiere.
Defiende que estas favorecen la evolución de las lenguas. Este desarrollo queda patente en el momento que estamos viviendo, es decir, el tercer entorno – el telemático-. Este novedoso entorno, se superpone a los dos anteriores – íntimamente relacionados con lo hablado y lo escrito-, aunque no los hace desaparecer.
La cultura ya no es solo lo que leemos o hablamos, sino que se hace innegable la necesidad de hablar de una cibercultura, así como de las dispares “ciber-asimilaciones”, puesto que, hoy en día, se tiende a adaptar, a buscar un nexo entre lo creado y el mundo científico-digital. Y, para ello, Echevarría acude a la evolución tecnológica, al sufijo “e-“.
Esto se refleja en que, aunque hoy en día el estrés y las prisas nos corroan, somos seres aristotélicamente sociales, necesitamos estar comunicados y comunicar. Esto ligado al mundo tecnológico en el que nos movemos, hace necesario plantear el uso de un e-lenguaje, de una “e-vida”.
Hay que tener en cuenta que su artículo queda fechado en el año 2001, por lo que este impacto tecnológico y el tercer entorno, a día de hoy, quedan mucho más patentes a nuestros ojos.
Es por tanto que en todos los cambios y momentos clave, se produce una conversión de elementos. Y estos momentos clave, para bien o para mal, van al compás de la tecnología. Los TICS nos han acercado más a lo público.
Con todos los respetos profesionales hacia ambos estudiosos, y desde varios escalones por debajo en cuanto a conocimiento se refiere, me resulta que ninguno tiene razón y los dos la tienen. Son dos puntos de vista un tanto extremistas y herméticos, si bien, ambos se pueden justificar con buenos ejemplos y argumentaciones. Los TICS, sin duda alguna, nos han ayudado a la autorrealización convirtiéndose en un paso importante en beneficio del ser humano. Esto, claro está, siempre depende del uso que se les dé y del tipo de receptividad e intereses que tengamos con y más allá de los mismos.
A pesar de todo, se hace inevitable el asentir con la cabeza más ante las ideas de Echevarría que ante las de Sartori, ya que, siempre hay por defecto, un límite donde queda la elección e intereses personales. Las personas, como seres “oficialmente” inteligentes, estamos lo suficientemente capacitados para elegir el uso que les demos a los TICS y, en general, a todos los recursos que se nos ofrecen. Nos podemos beneficiar a través de estos, aunque, si bien es cierto, en muchas ocasiones vemos como tanto la proyección de los TICS como sus usos y aprehensiones, quedan desvirtuados.
Por tanto, - y sin salirnos de la tónica del respeto personal y profesional-, si toda la información de los TICS, sea del tipo que sea, no puede ser transformada en conocimiento útil y aprehendida; si lo que en publicamos en estos blogs, no es conocimiento, ¡que venga Simone y lo vea!
Webgrafía usada:
http://www.scribd.com/doc/7574109/El-Linguista-Raffaele-Simone-Cree-Que-La-Red-Es
http://www.congresosdelalengua.es/valladolid/ponencias/nuevas_fronteras_del_espanol/2_el_espanol_de_la_ciencia/echeverria_j.htm
Más artículos de interés:
http://www.ilhn.com/datos/practicos/datosgaby/archives/002361.php
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6128000/6128546.stm
http://revista.consumer.es/web/es/20000101/entrevista/
http://www.ilhn.com/datos/teoricos/archives/000186.php
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